La comunidad de inteligencia estadounidense en crisis.
Por Theo Belok. La dimisión de Tulsi Gabbard como jefa de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) de Estados Unidos ( 1 ) fue otro duro golpe para la credibilidad del movimiento político que llevó nuevamente a Donald Trump a la Casa Blanca. Durante meses, Gabbard había sido vista como una de las últimas figuras del entorno republicano que aún defendía la línea original del trumpismo: rechazo a nuevas guerras, crítica al intervencionismo exterior y oposición a una escalada militar tanto en Ucrania como en el Medio Oriente. Su salida reciente deja la sensación de que esa etapa ha llegado definitivamente a su fin. Gabbard argumentó la necesidad de cuidar a su esposo Abraham, diagnosticado con un tipo muy raro de cáncer de hueso. El golpe político se vuelve todavía más significativo tras la derrota del congresista Thomas Massie en las elecciones republicanas de Kentucky. Massie representaba uno de los últimos perfiles disidentes dentro del Partido Republicano, especialmente c...


